Article  | 

La nanotecnología: beneficios y amenazas

SHARE

Reading Time: 5 minutes

El año pasado, el FBI presentó cargos contra un profesor de la Universidad de Harvard y dos ciudadanos chinos. ¿Su presunto delito? Ayudar a China en sus maquinaciones para robar estudios de investigación estadounidenses sobre nanotecnología. Este incidente demuestra hasta dónde están dispuestos a llegar los gobiernos del mundo en la carrera por la investigación y el desarrollo. Pero antes de analizar por qué es tan valiosa, repasemos primero sus orígenes: el mundo de la tecnología profunda.

¿Qué es la deep tech o tecnología profunda?

Si no sabes qué es exactamente, no eres el único. Las empresas de tecnología profunda ponen a trabajar en conjunto a científicos, ingenieros, diseñadores y empresarios para encontrar soluciones innovadoras a problemas complejos, como el cambio climático o las enfermedades. 

 

Invertir en tecnología profunda es un gran negocio. En los últimos cinco años, las inversiones europeas de capital riesgo en el sector de la tecnología profunda casi se han triplicado. Este campo engloba tecnologías como la inteligencia artificial, la biología sintética y —lo has adivinado— la nanotecnología.

Nanotecnología: los fundamentos

Aunque no existe una definición rápida y estricta, a menudo se describe como la ciencia, tecnología e ingeniería que se desarrollan a la escala de los átomos y las moléculas. Es difícil comprender las minúsculas dimensiones que se manejan en esta escala. Un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro, o sea 0,000000001 metros. Para ponerlo en perspectiva, pensemos que el diámetro de un cabello humano tiene unos 80 000 nanómetros.

 

Las nanopartículas siempre han existido en el mundo natural; de hecho, llevamos siglos utilizando material a nanoescala. Por ejemplo, algunas de las vidrieras más espectaculares de las iglesias medievales contienen nanopartículas de oro y plata. Sin embargo, hace muy poco que hemos empezado a comprender sus principios científicos subyacentes.

Los beneficios

La nanotecnología tiene un enorme potencial para mejorar nuestras vidas, y muchas industrias ya lo están aprovechando. 

 

En el sector militar se utiliza para crear materiales textiles ligeros y resistentes, chalecos antibalas y sensores térmicos de alta sensibilidad. También se puede utilizar para tratar lesiones. Los científicos han creado un tipo de vendaje que aplica pulsaciones eléctricas a la herida con electricidad producida por nanogeneradores. 

 

Esta tecnología permite tratar afecciones sin dañar las células sanas del organismo, lo cual es muy útil en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades. Como ejemplos, tenemos un nanorobot origami que actúa específicamente sobre células cancerosas y una nanopartícula autoestopista que administra medicamentos directamente a las células enfermas. No hay duda de que la nanotecnología ofrece enormes beneficios a la sociedad. Sin embargo, esta nueva tecnología también tiene su lado oscuro…

Los inconvenientes

La cuestión es que la nanoescala se rige por normas diferentes y esto podría perjudicar seriamente nuestra salud. Las nanopartículas son altamente reactivas y no siempre se comportan de la misma manera que sus homólogas de mayor tamaño. No sabemos qué reacciones químicas podrían desencadenarse a escalas tan pequeñas y por tanto, estos materiales podrían incrementar su toxicidad.

 

Su tamaño y movilidad los hacen muy fáciles de ingerir por los humanos y es posible que nuestro sistema inmunológico no sepa reconocerlos y reaccionar ante ellos. Además de todo esto, las nanopartículas también podrían afectar al medio ambiente. Por ahora se sabe relativamente poco sobre la nanotecnología, lo cual no es tranquilizador. Pero hay otro problema. ¿Qué pasa cuando la nanotecnología se utiliza con malas intenciones?

El dilema del uso dual

Por desgracia, la misma tecnología con capacidad para crear medicamentos que salvan vidas también puede crear productos farmacéuticos mortales. Incluso en el ámbito militar, la nanotecnología tiene finalidades ofensivas además de defensivas. Este uso dual de la nanotecnología complica bastante las cosas. Por un lado, existe una gran ventana de oportunidades para generar cambios positivos; por otro, entraña también peligros muy reales.

 

El uso bélico de sustancias tóxicas es una amenaza real. En el caso del ántrax, podrían emplearse nanotubos para administrar únicamente los componentes letales del virus sin la proteína que nuestro sistema inmunológico es capaz de reconocer. Los organismos letales también serían más fáciles de ocultar y de transportar, por ejemplo, en forma de aerosoles.

 

Las normativas son cruciales para prevenir el uso indebido de la nanotecnología, pero es complicado desarrollarlas sin obstaculizar la innovación. Para sorpresa de nadie, los gobiernos no están por la labor de poner límites al desarrollo económico y social. Pero, obviamente, no solo a los gobiernos les interesa ponerse al frente de la carrera por la nanotecnología: las empresas también tienen mucho interés en invertir en tecnología profunda y en aprovecharla para crear productos pensados para el consumidor.

Cómo se desarrolla la nanotecnología: del laboratorio a las estanterías del supermercado

Esta comercialización de las ideas se denomina “transferencia de tecnología”. Las ideas innovadoras se generan en entornos no comerciales y luego pasan a otra organización en la que se utilizarán para el desarrollo de un producto o servicio. Como ejemplos de esta transferencia de tecnología están los protectores solares, la pintura antifisuras y los cristales para gafas a prueba de arañazos.  

 

Normalmente, la tecnología se transfiere mediante acuerdos de licencia. De hecho, algunos estudios han demostrado que el mercado de concesión de licencias tecnológicas se encuentra en su punto más álgido. En un acuerdo de licencia de tecnología, el titular de la propiedad intelectual otorga a la otra parte los derechos para usar su tecnología para la creación de nuevos productos. ¿Cómo se hace esto? Existen varios métodos:

Emprendimiento científico y startups

El emprendimiento científico es una de las vías por las que pueden optar los científicos e ingenieros para comercializar sus innovaciones, lanzándose ellos mismos al mundo de los negocios. Un científico con vista para los negocios puede cubrir la brecha entre el mundo de la investigación y de la industria fundando su propia startup con el respaldo de inversores u otras empresas.

La estrategia Lean Launchpad

Esta opción puede resultar más difícil, especialmente si es la primera incursión en el mundo de los negocios. Los métodos como el Lean Launchpad son una excelente manera de probar un modelo de negocio y verificar si es viable. Este enfoque se enseña en universidades de todo el mundo y también es el preferido de las empresas, startups e investigadores que quieren poner a prueba sus ideas.

Innovación corporativa y empresas derivadas

¿Cómo se mantienen al día las empresas? Como hemos visto, pueden obtener acuerdos de licencias o bien desarrollar su propia tecnología. Por ejemplo, muchas empresas tienen departamentos dedicados a la innovación que trabajan en estrecha colaboración con startups. Con este método, las empresas experimentan con nuevas tecnologías y estrategias para hacer más competitivo su modelo de negocio. Si quieres saber más sobre esto, haz clic aquí.

 

Muchas veces, en vez de lanzar una startup y empezar desde cero, lo que hacen las empresas es crear una spin-off o empresa derivada. En este caso, sería una entidad separada de la empresa principal que sirve a la perfección para afinar el enfoque comercial, porque de esta manera cada una puede explotar sus puntos fuertes.

Ideas clave

Es muy probable que la nanotecnología acabe transformando nuestras vidas en muchos aspectos, ya que tiene un enorme potencial para mejorar la atención médica, la seguridad y la sostenibilidad. Sin embargo, el uso dual de esta tecnología es un dilema real que no se puede ignorar. El desarrollo de la nanotecnología va muy por delante de las normativas que la regulan. Una cosa es segura: hace falta seguir investigando para comprender mejor esta última propuesta de la tecnología profunda.  

The Collider: pioneering a better future

The aim of The Collider is to provide a space where researchers, founders and investors can connect with entrepreneurial talent, tech-transfer initiatives and technology. The tech-focused initiative designed to fuel digital transformation worldwide, Mobile World Capital Barcelona, powers The Collider.