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Daarwin, un estándar de deep tech en el campo de la geomecánica

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En 2016, Cristian de Santos e Ignasi Aliguer participaron en la primera edición de The Collider y fundaron SAALG, una empresa de ingeniería especializada. Ahora que Daarwin, su plataforma de análisis geomecánico, está teniendo una gran repercusión en el sector de la construcción, nos hablan sobre cómo se sienten al ser una empresa pequeña en un sector dominado por gigantes y sobre su paso por The Collider, que cambió su idea de lo que era dirigir una empresa.

¿Qué os llevó a crear SAALG?

Ignasi: Llevábamos siete años investigando juntos. La investigación nos gustaba, pero no tanto el mundo académico. Siempre nos habíamos sentido más cómodos aplicando nuestra investigación al mundo real. Yo trabajaba en desarrollo de software para el sector del petróleo y gas. Cristian había estado trabajando de consultor en proyectos de ingeniería civil. Ambos queríamos aplicar nuestra investigación al mundo real, así que creamos una compañía juntos.

 

Cristian: Los dos somos ingenieros técnicos. Habíamos visto que el comportamiento del terreno tiene un impacto enorme en el diseño final: si el suelo es blando, se pone más hormigón y se usa más acero. Lo que hacemos es crear modelos de los diseños, recopilar datos del lugar de obras y calibrar el diseño durante el proceso de construcción para realizar mejores predicciones. Esto optimiza el proyecto y permite usar menos material de construcción.

¿Cómo aborda Daarwin los retos geomecánicos?

Cristian: Hoy en día hay una cantidad enorme de datos que ni se usan ni se analizan, sino que simplemente se comparan con las predicciones. Nosotros vemos que estos datos son de gran valor y lo aprovechamos. Nos ofrecen una perspectiva ampliada del estado del terreno

 

Ignasi: Pero tenemos que enfrentamos a los retos relacionados con la estrategia de salida al mercado. Queremos aplicar nuestra tecnología a grandes proyectos de infraestructuras con mucho presupuesto, pero somos una startup. Los ciclos de ventas de los proyectos grandes son muy largos, y nosotros disponemos de fondos limitados. Además, en los proyectos grandes hay muchos grupos de interés diferentes que tienen contratos firmados entre ellos, y hay también un marco burocrático. Nos gustaría cambiar la forma de hacer las cosas.

¿Hay una desconexión entre el mercado y lo que se hace en el campo de la geomecánica?

Cristian: En España hay muy poca relación entre las universidades y la industria. En Estados Unidos, las universidades promueven la interacción con la industria. Sin embargo, para ascender aquí, tienes que publicar tantos artículos como sea posible.

 

Ignasi: Por ejemplo, para enfrentarse a los problemas que surgieron durante el boom de los trenes de alta velocidad, las grandes constructoras contactaron con las universidades. Aunque las instituciones educativas estaban dedicadas a la investigación puramente teórica, también participaron en esos proyectos como consultores. Así que sí que ha habido un cierto acceso al mercado, pero se han estado aplicando herramientas diferentes a las que se estaban investigando.

¿Hay alguien de la competencia que esté haciendo algo similar a lo que hacéis vosotros?

Cristian: Por el momento, no conocemos otras empresas que ofrezcan soluciones similares a la nuestra. Seguramente hay empresas de ingeniería que tratan de hacer las mismas calibraciones de forma manual, pero ese es un enfoque erróneo. No se trata de un problema tecnológico. El principal reto está en la implementación: los contratos, la burocracia, las implicaciones legales y de riesgos que supone cambiar los procesos de construcción durante la obra, etc.

Una vez que firmáis un contrato, ¿participáis en la implementación de vuestra solución sobre el terreno?

Cristian: Es una plataforma web, así que lo que nosotros necesitamos conocer es el diseño del proyecto, que puede enviarse por internet. Definimos los protocolos en base a los datos del terreno disponibles. Todo se realiza de forma online.

 

Ignasi: En el caso de necesitar más información a medida que avanzan las obras, puede que tengamos que acudir al director de proyecto sobre el terreno, pero lo normal es que tengamos esa información desde el principio.

¿Cómo es la búsqueda de financiación en Barcelona?

Cristian: Es difícil, porque nuestro sector no lidia bien con la innovación, pese a que los principales actores son grandes y manejan mucho dinero. Cuando les explicamos lo que hacemos, contestan: “¡Vaya! Nos encanta. Debería implementarse”. Pero cuando llega el momento de poner dinero encima de la mesa, dicen: “Bueno, mejor que lo prueben otros primero y luego ya veremos qué pasa”.

 

Conseguimos financiación de instituciones de transferencia tecnológica como The Collider. Somos investigadores con vocación emprendedora, y queremos probar nuevas tecnologías en entornos reales. Intentamos encontrar inversores que sepan ver el impacto de esta tecnología, pero en ese punto, tienen que tener fe.

Contadnos vuestra experiencia con The Collider

Cristian: Nosotros sabíamos investigar y producir la tecnología, pero no teníamos ni idea de cómo dirigir una startup. Además del aporte monetario, que fue extremadamente útil, nos ayudaron mucho a la hora de entender cómo dirigir un negocio y gestionar un equipo, algo que es necesario porque es un aspecto totalmente diferente a la creación de tecnología

 

Ignasi: En The Collider hay una dualidad entre empresa y tecnología. Nos han ayudado a pasar de la tecnología a una primera versión comercializable del producto, y también nos han asesorado con el descubrimiento de clientes y el marketing de producto. Nuestro mentor ayudó mucho con simulaciones de reuniones y con preguntas que nos obligaron a centrarnos en cosas como obtener valor para nuestra solución o rechazar proyectos piloto no remunerados. Todo esto fue de gran ayuda a la hora de conseguir nuestros primeros clientes.

 

Una de las primeras cosas que hicieron en The Collider fue ponernos en contacto con Cemex, uno de nuestros inversores, donde intentan ayudarnos tanto como pueden. Son accionistas de nuestro proyecto, así que nos reunimos con ellos todos los trimestres. También han conseguido que tengamos atención mediática. La relación es buena y están abiertos a charlar con nosotros cuando necesitamos su ayuda.

¿Qué recomendarías a quienes quieren ser emprendedores de deep tech?

Cristian: Que no tengan miedo a mostrar a los clientes su producto antes de que esté acabado. Hay que enseñar algo. Desde la perspectiva académica, uno quiere controlarlo todo y sentir que todo está en su sitio antes de mostrar el fruto de su trabajo. Pero al mercado tienes que mostrarle lo primero que tengas.

 

Ignasi: Puede que tu solución sea excepcional, pero puedes lanzar algo que no sea tan elaborado y que el mercado pueda aceptar antes y que ayude al desarrollo de tu solución central.

 

Cristian: A veces dudas de ti mismo. Tienes una visión clara de futuro. Pero pasa el tiempo, no llegan los clientes y te preguntas si puede que el mercado no esté listo todavía para tu solución. No es una situación fácil.

¿Cuáles son vuestros planes para 2021 y en adelante?

Cristian: Puede que suene demasiado ambicioso, pero quiero que nuestra plataforma se convierta en el estándar para el análisis, gestión y visualización de información geotécnica para todo el ciclo vital de las infraestructuras. Quiero que se piense en Daarwin siempre que haya un proyecto geotécnico, desde su planificación y diseño, hasta su construcción y mantenimiento. En la actualidad, tienes una visión sobre el papel y la construyes. Nosotros queremos que el papel sea solo el primer paso. Pero esa es mi visión: convertirnos en el estándar del campo de la geotécnica.