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Marta Fernández: innovación con impacto real

Tags: 'Blockchain' 'covid 19' 'Data ethics' 'Digital transformation' 'Ética de datos' 'Future of work' 'Innovación pública' 'inteligencia artificial' 'Tecnología'

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Marta Fernández Bertos es directora en Europa del “Royal Melbourne Institute of Technology” (RMIT). Marta analiza con The Collider los ecosistemas de innovación europeo y asiático-pacífico y la posición de Barcelona como hub de innovación europeo. Asimismo, comparte las claves para innovar y generar impacto real.

¿Cuál es el rol de RMIT Europe y cuáles son tus funciones como directora?

RMIT Europe es el hub europeo de la universidad RMIT, una de las mayores instituciones de educación superior de Australia. Contamos aproximadamente con 100.000 estudiantes y 11.000 empleados, y estamos entre las 200 mejores universidades del mundo según el ranking QS de universidades 2023. La universidad destaca en arte y diseño, arquitectura, informática, ingeniería y sistemas de comunicación. Tiene una ambición de internacionalización muy potente, con presencia en Melbourne, Singapur, Vietnam, y el hub en Barcelona, que cubre Europa. 

Mi rol es diseñar e implementar la estrategia del hub de innovación, centrada en establecer colaboraciones de investigación e innovación con empresas, centros tecnológicos y universidades en Europa. También ofrecer a nuestros estudiantes experiencias internacionales conectadas con la industria. 

¿Cuáles son las principales áreas de investigación de RMIT Europe y con qué tecnologías trabajáis?

Nos centramos en desarrollo urbano y sostenible; transformación digital e industria 4.0; y diseño y prácticas creativas. Tres áreas en las que tenemos una capacidad de investigación puntera y diferencial en el mercado europeo.  

Por poner ejemplos concretos, hemos desarrollado un proyecto sobre resiliencia al desastre para predecir mejor los peligros de eventos climáticos. Incluye un modelo de razonamiento cognitivo, entendimiento del comportamiento humano y un modelo de tráfico para analizar el impacto y la movilidad. También hemos impulsado un proyecto de diseño de edificios que generan energía en base a las diferencias climáticas y culturales en Europa.  

RMIT Europe conecta investigación, industria, empresas y Administraciones para potenciar la innovación. ¿Cómo trabajáis la transferencia tecnológica?

Estamos orientados, como The Collider Mobile World Capital Barcelona, a buscar el impacto a través de la colaboración con los actores implicados del sector público-privado, académico y la sociedad civil. Lo hacemos a través de proyectos de investigación con financiación europea, nacional y local para avanzar en los ámbitos en los que trabajamos. Estamos ubicados en el [email protected] de Barcelona, un entorno con mucha permeabilidad y potencial para colaborar con otros actores del ecosistema de innovación como el centro tecnológico Eurecat, entre otros. 

Un ejemplo sería OpenInnoTrain, un proyecto de investigación que coordinamos desde RMIT Europe con 22 socios de distintos países, centrado en la innovación abierta y la traducción de investigación entre la universidad y la industria en los sectores de FinTech, Industria 4.0 CleanTech y FoodTech. 

¿Cuáles son las limitaciones y barreras al tech transfer?

Llevar la tecnología al mercado requiere una inversión significativa para la implementación real, así como asumir el riesgo tecnológico asociado. No está al alcance de todos los inversores o empresas, por lo que hay que buscar un encaje estratégico, una capacidad y un objetivo. Como universidad aplicada, tenemos recursos propios a nivel de desarrollo de negocio para entender las necesidades de las empresas, en base a un modelo de technology pull, no de technology push. Siempre buscamos que nuestro trabajo tenga un impacto real.

¿Cómo es el ecosistema de innovación de Australia y Asia, y qué diferencias presenta respecto al modelo europeo?

Cuando hablamos de modelo europeo debemos diferenciar entre los países: no se puede comparar la inversión y gasto público de España con la de Alemania o de Finlandia.  

En conjunto, Europa tiene el programa de financiación de I+D más grande del mundo, junto con China y Estados Unidos. Las empresas europeas representan la cuarta parte del I+D industrial del mundo. Pero si queremos mantener el modelo de crecimiento a largo plazo, no podemos quedarnos atrás. Estados Unidos ha aumentado su participación y asegura su posición de liderazgo, y China y Corea del Sur se sitúan en puestos muy avanzados a nivel de inversión en innovación y están desafiando la capacidad de Europa.  

Australia cuenta con una fuerza laboral bastante capacitada y con instituciones académicas y científicas reconocidas entre las mejores del mundo. A pesar de que Australia representa sólo el 0,3% de la población mundial, un 7% de las 100 mejores universidades del mundo son australianas y contribuyen al 4% del total de publicaciones e investigaciones. No obstante, la producción científica no se traduce en una transferencia al mercado, de igual modo que ocurre en España.

¿Qué deberíamos importar en Europa del modelo asiático-pacífico?

El concepto de “impacto”, que ahora se está implantando en Australia y algunos países de Europa. Consiste en evaluar, de forma periódica, el impacto de la investigación que hacen las universidades. El gobierno decide en base a este impacto qué financiación aporta a las universidades como fondos de base. Las universidades deben justificar el retorno de la inversión y esforzarse para asegurar el impacto real.

RMIT Europe tiene la sede en Barcelona. ¿Es la ciudad un hub de talento e innovación, por delante de otras ciudades europeas?

Barcelona es un referente mundial de iniciativas a nivel smart city y uno de los centros tecnológicos más importantes de Europa. Está entre las diez ciudades europeas que más inversión tecnológica recibió en 2021, cuenta con una ubicación estratégica y una infraestructura fantástica. Barcelona es un polo de atracción de talento cualificado internacional y de grandes empresas y tiene todo el potencial para competir con otros centros en Europa. Pero a mi entender, se debería potenciar la inversión público-privada, simplificar la burocracia y trámites administrativos y dar más facilidades a emprendedores y nuevas empresas para instalarse en la ciudad.  

¿Cuáles son los retos a los que nos enfrentamos como humanidad, y cómo encararlos?

¡Es la super pregunta! A nivel de tendencias globales, si pensamos de manera optimista, hay una mejora en el bienestar, en la calidad vida, el PIB, el acceso a la educación. Pero hay otras tendencias que auguran un futuro más oscuro, relacionadas con el medio ambiente, el cambio climático, la inestabilidad socioeconómica y política, etcétera. Es importante considerar todas estas tendencias para imaginar el papel que tenemos todos para construir un futuro comunitario mejor. Está en nuestras manos hacer esa transformación, y hay que empezar ahora. 

¿Puedes compartir el lema que mejor te define?

Ser apasionado, energético, estar inspirado y luchar por tus objetivos. Y nunca darte por vencido.