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Pilar Gil: “En España hay mucho potencial de crecimiento, pero todavía queda mucho por hacer.”

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Pilar Gil Ibáñez es doctora en Biomedicina, Biología Molecular y Biotecnología, y también cuenta con un máster en Biotecnología y un MBA. Este doble perfil en ciencia y gestión la llevó a ser gerente del Parc Científic de Barcelona antes de asumir su actual puesto como CEO del Parque Científico de Madrid. Nos reunimos con ella para hablar de su trayectoria, de su papel en el FPCM y el trabajo de esta institución, y de su visión sobre la situación de la ciencia y la transferencia tecnológica en España.

¿Qué fue lo que te motivó a formarte en ciencia y en gestión?

A mí siempre me ha interesado el área de la salud, y también se me han dado bien las matemáticas. Por eso tuve muy claro que quería hacer la carrera de bioquímica. Más tarde, después de completar el doctorado en Biomedicina y el máster en Biotecnología, pensé que sería muy valioso complementar mi formación con un MBA. Siempre me había atraído el mundo de la empresa y la posibilidad de formarme en gestión era algo que tenía en mente desde el principio.

¿Cuáles son tus principales responsabilidades como CEO del Parque Científico de Madrid?

Como CEO del Parque Científico de Madrid, tengo varias funciones. La primera, y la más importante, es la de dirigir y coordinar al equipo de profesionales científicos y administrativos que dan servicio a más de ochenta empresas de nueva creación incubadas en el parque.

Por otro lado, también trabajo en la definición de la estrategia del Parque, que viene marcada por los patronos de la Fundación, que son la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Complutense de Madrid, el CSIC, el Ciemat, y el Ayuntamiento de Madrid.

Por último, también soy responsable de la visibilidad institucional y de las relaciones con los stakeholders del ecosistema. Esta tarea implica relacionarme a nivel regional, nacional e internacional, y participar en eventos y actividades para hacer visible el Parque.

¿A qué se dedica el Parque Científico de Madrid? ¿Cómo ayuda a las empresas a crecer y a desarrollar proyectos e iniciativas?

Somos una incubadora que apoya a los emprendedores desde el primer momento. Por un lado, les ofrecemos instalaciones técnicas, laboratorios, oficinas, salas de reuniones y todo lo relacionado con el apoyo a nivel de infraestructura para que ellos puedan centrarse solo en innovar.

Por otro lado, tenemos personal profesional que les ayuda a dar los primeros pasos en firme con servicios de comunicación, de apoyo para la búsqueda de financiación pública y privada, de búsqueda de talentos y de internacionalización. 

Además, aunque el Parque solo trabaja con empresas ya constituidas, colaboramos con programas de aceleración como la iniciativa CaTaPull, donde ayudamos a investigadores a avanzar en la validación del modelo de negocio y en la creación de empresas de base científica y tecnológica.

También has sido gerente del Parc Científic de Barcelona. ¿Qué impacto ha tenido ese puesto en tu trabajo como CEO?

Allí es donde empezó mi experiencia de gestión. A pesar de mi doble perfil, no empecé a trabajar en esta área hasta que entré en el Parc Científic como gerente.

Esa experiencia me ha ayudado en mi papel como CEO del Parque Científico de Madrid, pero mi puesto actual tiene más visibilidad y más responsabilidades. También me enriquece mucho, ya que es un parque multisectorial, por lo que no solamente estamos en el campo de salud, sino también en temas digitales o de materiales, entre otros.

¿Qué es lo que más te interesa de tu sector?

Lo que más me interesa es mejorar el proceso de transferencia científica desde el mundo investigador hasta la sociedad mediante la creación de empresas que generen alto impacto. Considero que todavía hay mucho potencial desaprovechado en España y, en concreto, en Madrid.

¿Cómo crees que va a ser la evolución de la transferencia tecnológica en España?

En España existe muy buena ciencia, pero lo que tenemos que conseguir es trasladarla, ya sea en forma de patentes que se licencian o en forma de emprendimiento empresarial. Si se aumenta la inversión y se sigue fomentando la innovación, hay mucho potencial de crecimiento.

Poco a poco nos estamos poniendo en órbita, aunque todavía queda mucho por hacer. No puede ser que con lo que invertimos, con la buena ciencia y las buenas publicaciones que tenemos, la innovación venga del extranjero. En España debemos intentar ser también un referente en transferencia.

¿Qué impacto ha tenido la tecnología en el ámbito médico en los últimos años?

Ha tenido muchísimo impacto. Es apasionante ver cómo la medicina y la tecnología se han fusionado para revolucionar un sector. Por ejemplo, en el tema de la secuencia del genoma humano, el coste de los secuenciadores ha ido bajando hasta convertirse en una posibilidad real para las clínicas y los hospitales, y así permitir el diagnóstico genético y la medicina personalizada.

Otro avance que está habiendo y que va a impactar mucho es el relacionado con los datos, la inteligencia artificial y la robótica. Dentro de unos años, tanto la gestión del paciente como el propio tratamiento van a ser muy diferentes.

Eres la primera mujer que dirige el Parque Científico de Madrid. ¿Qué crees que podemos hacer para reducir la brecha entre hombres y mujeres en el campo de las ciencias, la tecnología y la ingeniería?

Creo que es superimportante visibilizar la labor de científicas y tecnólogas. Actualmente, tenemos a muchas mujeres en cargos relevantes, y es nuestra responsabilidad dar a conocer estos ejemplos.

En el Parque colaboramos en el proyecto Ciencia y Tecnología en Femenino, que coordina la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE) y que busca fomentar las vocaciones científicas y tecnológicas entre el público juvenil femenino. Organizamos jornadas muy didácticas para explicar qué hay detrás de las carreras de ciencias. No solo de las de salud, donde no hay tanta diferencia, sino también de otras como las ingenierías. En este proyecto, los indicadores muestran unos resultados muy positivos.

¿Por qué crees que es importante la labor de programas como The Collider? ¿Cómo crees que contribuyen a la transferencia tecnológica?

Iniciativas como las de The Collider son muy necesarias para profesionalizar el proceso de transferencia. En algunas instituciones, estos aún son muy tradicionales. Algo que me ha interesado mucho de The Collider es cómo crean equipos impulsores de proyectos. Es un gran reto encontrar un CEO profesional y un equipo científico que se integren y se adapten para sacar lo mejor de cada parte y sacar adelante un proyecto.

Para terminar, ¿cuál es la lección más importante que has aprendido a lo largo de tu carrera?

Algo que siempre valoro es rodearme de gente que sabe más que yo y que me inspira constantemente. Creo que hay que tener inquietud y autoexigencia, y que nunca hay que dejar de aprender. Si te estancas, te aburres, y ya no eres feliz trabajando.