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Silvia Méndez: Liderar la innovación y la colaboración en Europa

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A Silvia Méndez le encantan los desafíos y siempre está preparada para poner a prueba su mentalidad emprendedora y su visión para los negocios. Es una profesional experta en startups que conoce en profundidad las principales tendencias tecnológicas: el ecosistema de la innovación abierta, los digital twins, el análisis de datos, la inteligencia artificial (IA), el aprendizaje automático, la ciberseguridad, el IoT, la detección remota de datos, los satélites, la visión artificial y muchas otras. The Collider ha tenido la oportunidad de charlar con Silvia sobre el potencial de crecimiento dentro del ecosistema europeo de las startups.

Silvia dirige el Enel Innovation Hub de Europa desde 2016

Este hub es uno de los diez Innovation Hubs que Enel Group tiene repartidos por todo el mundo, y juega un papel fundamental en la promoción de la innovación en el sector energético. Silvia se encarga de explorar el ecosistema del emprendimiento europeo y de encontrar oportunidades para colaborar con startups, pymes, empresas de capital riesgo, incubadoras, aceleradoras y centros de investigación o universidades.

Antes de llegar a Enel, Silvia pasó más de 10 años trabajando en firmas de consultoría como PwC y Capgemini. También hizo el Executive Master en Digital Business de ESADE Business School (Madrid) y un curso sobre estrategia digital en la Leavy Business School de la Universidad de Santa Clara (California). Es miembro del comité de innovación de ESADE Business School y asesora a aquellos que quieren emprender.

¿Podrías hablarnos sobre tu puesto actual y cómo acabaste en él?

Llevo ya unos cinco o seis años en Enel. En primer lugar, busco startups y pymes europeas que puedan aportar un valor nuevo a nuestras líneas de negocio y clientes. En segundo lugar, trabajamos para incrementar el conocimiento de nuestra marca y hacer que nuestra comunidad de la innovación sea cada vez más grande. Todo ello a través de alianzas con nuestros principales ecosistemas europeos, como son Francia, Alemania, Reino Unido, Portugal o los países nórdicos, entre otros.

Enel ha desarrollado hubs en todo el mundo. ¿Cómo los habéis gestionado? ¿Habéis detectado algún ecosistema de innovación emergente en vuestro sector?

Tenemos hubs en Silicon Valley, uno en Boston, tres en Italia, el mío en España, otro en Rusia, y también en Chile y Brasil. Cubrimos los ecosistemas más relevantes a nivel mundial. Aquí, en Europa, hay mucho talento y el ritmo al que avanza la innovación es muy rápido, por lo que tenemos equipos especializados en cada localización, que son capaces de identificar oportunidades y dedicar recursos allá donde se necesiten.

¿Cuál es tu opinión sobre el ecosistema español, comparado con otras áreas o hubs?

España es uno de los ecosistemas más potentes de Europa y probablemente del mundo entero. Somos afortunados de contar con dos ciudades muy prolíficas: Madrid y Barcelona. El porcentaje de inversión crece cada año en España y cada vez llegan al mercado más unicornios españoles. Sin duda, estamos compitiendo con los principales ecosistemas europeos y diría que lo mejor está por venir.

En una gran empresa tan grande, ¿cómo lo hacéis para conectar las startups o spinoffs con vuestros equipos técnicos? ¿Cómo sois capaces de involucrarlos en pilotos o proyectos con innovación externa?

Tenemos un modelo de innovación abierta muy maduro, con estructuras y procesos claros para grandes empresas. No tomamos decisiones al azar a la hora de innovar, sino que lo hacemos respondiendo a necesidades empresariales. Seguimos una metodología muy concreta: empezamos con una larga lista de estándares y trabajamos con las empresas para reducir esa lista con el fin de satisfacer sus necesidades. Para cada una de las líneas de negocio hay un equipo de innovación específico, dedicado a validar la parte técnica de la solución. Por último, si ves todo está alineado, presentamos una prueba de concepto. En la mayoría de los casos es un proceso claro.

¿Tenéis un interés específico en deep tech? ¿Trabajáis ya con alguna startup o proyecto de base científica?

La deep tech combina la innovación científica y la tecnología, y ahora mismo es imprescindible. Hay una miríada de proyectos complejos que han de estudiarse bien y necesitan apoyo antes de lanzarse al mercado. Definitivamente, la deep tech está en auge. Con el tiempo se convertirá en algo básico, y sin duda es una de nuestras prioridades.

¿Qué tipo de nuevas tecnologías crees que serán tendencia, durante los próximos años, en el sector de las energías renovables y tecnologías limpias?

Hay muchas, pero yo apostaría por el hidrógeno verde. Estamos más centrados en otras tecnologías que se aplican a nuestro negocio principal, pero el hidrógeno verde forma parte de una macrotendencia muy importante para nosotros en este momento. Además, la IA es muy prometedora como herramienta para analizar cómo usamos la energía y cómo ser más eficientes.

¿Qué importancia tiene la transferencia de tecnología? ¿Qué oportunidades ofrece a las nuevas startups? ¿Cuáles son tus predicciones sobre el futuro de la transferencia tecnológica en España?

Formamos parte de un círculo en el que cada uno de los actores del ecosistema son necesarios: universidades, centros de investigación, fondos de capital riesgo, talento que llega desde las incubadoras y aceleradoras, programas de The Collider… y también incluimos a las administraciones públicas, las empresas, las startups y las pymes. Cada uno de estos actores individuales tiene una función dentro del círculo. En España hemos podido hacer algunas cosas por nuestra cuenta, pero en el futuro necesitaremos a esta comunidad.

¿Cómo es vuestra relación con The Collider? Y, en tu opinión, ¿qué valor único os aporta?

Bajo mi punto de vista, el factor que diferencia The Collider de otras organizaciones de colaboración corporativa es que aporta un valor añadido real a las empresas. Conecta la ciencia con el talento emprendedor adecuado para lanzar tecnologías disruptivas que satisfagan las necesidades de la sociedad. La forma en la que conecta el mundo académico, los centros de investigación universitarios y las empresas es única porque, sin ese tipo de conexiones, muchas empresas no consiguen ofrecer las mejores soluciones, incluso después de varias validaciones. Pero, con el apoyo de The Collider, hemos sido capaces de lograrlo.

¿Podrías hablarnos de algún mentor o fuente de inspiración que hayas tenido en tu carrera?

Siento una profunda admiración y respeto por las personas que trabajan para crear un mundo mejor a través de la innovación. Parece simple, pero no es fácil. Requiere un análisis profundo para encontrar soluciones. Es un proceso muy intenso, y esa es la actitud que intento tener cada día.

Hasta ahora, ¿cuál ha sido la experiencia más gratificante de tu carrera?

El momento en el que cerramos acuerdos comerciales con startups es muy satisfactorio. Les decimos: “De acuerdo, vamos a colaborar. Empecemos a buscar soluciones juntos”. Ahí, la innovación se convierte en negocio, y son esos momentos los que me hacen crecer personalmente.